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Memorias
Otra vez, el aire bordea nuestra piel, mientras el sol desciende
sonriente, como un barco en llamas que se hunde. Un olor a piñones
nos invade, hasta el coche parece que se anima, no debemos despistarnos,
el amanecer es maravilloso. Otra vez, escapamos a escondidas buscando
las horas soñadas, que nos devuelven la amistad, que nos
ofrecen las olas, incombustibles del mar herido por nuestra propia
mano. Quién sabe, si hacemos bien o mal, cuando ignorando
el tiempo que nos toca, perdemos la esperanza mas cercana, la que
al borde de la cama aguardó toda la infancia. Mas allá
vendrán tiempos rasantes, anunciando misteriosos colores
nuevos, templadas frases, lapidarios recuerdos del colegio. Y en
algún parque, prisionero de una ciudad siniestra, está
clavada sin querer una pequeña mentira, en un chopo canadiense,
que por culpa de una obra, murió sin conocer el cielo.
La Leyenda y el Cuento
Qué será de la vieja rosa, que en la Alhambra se marchitaba,
fué tan bella, la mas hermosa, de las flores de la Alcazaba.
Qué será de la bella Aurora, que una noche de luna
llena, se murió sin querer de pena, nadie ya la recuerda
ahora. Qué será de la antigua Roma, la ciudad que
Nerón quemara, con el tiempo perdió el aroma, si algun
día resucitara. Qué será de aquellos molinos,
con los que el Quijote luchara, de la historia del conde Olinos,
que murió en brazos de su amada. Qué será de
Fermín Cubero, personaje de poca fama, que de monje pasó
a ser dama, fiel amante de un caballero.
Charlatán
Y si fuera la vida una casualidad, que ni tiene futuro ni va mas
allá, qué lástima que un día todo se
acabe. Si los días que fuimos dos gotas de miel, se quedaron
como una caricia en la piel, qué mas dará si ahora,
no te conozco. Qué difícil es dar marcha atrás,
recordar el pasado alegre, dulces horas de madrugada. Intenté
por fin volverte a ver hace algun tiempo, y bien; como si nada.
Si pudiera olvidar las promesas que ayer, nos dejaron cautivos del
atardecer pálido, frío, casi dormido. Volvería
quien sabe a ser parte de ti, a querer confundirme con tu soledad,
de vez en cuando quiero, pero no puedo. Fué tan fácil
desaparecer como hiciste ayer, como una sombra, la maquina del tiempo
no se detiene. Además de no decir ni adiós, sin tener
razón, sólo tu, pusiste condiciones tal como ahora.
Mentirías si fueras la misma que ayer, al caer en mis brazos
como una mujer enamorada, simplemente fué culpa mía.
Ahora todo está claro, no hay nada que hacer, intentarlo
de nuevo sería un error, dejarlo así pues, sería
todo un acierto. El invierno pronto llegará, la lluvia borrará
limpiamente, las huellas del otoño, el desaliento. El amor
es como un caminante charlatán, si nadie le hace caso, no
se detiene.
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Canción
de Julio
A Julio Cesar Rodríguez Pérez.
"Quosque tandem Catilina"...
Y ahora de aquella luna que te hizo dudar, como si no quedara ninguna
salida, queda la arena donde pusiste tu jardín, porque hay
un lugar aún donde puedes dejar tu amor, porque hay un lugar
aún donde puedes dejar tu amor. Y no hay odio allí
donde el esfuerzo sigue viviendo, y aunque la soledad te invade
y sólo puedes respirar, tu sacas el coraje de esa herida,
porque hay un lugar aún donde puedes dejar tu amor. porque
hay un lugar aún donde puedes dejar tu amor. Y en la tranquila
noche ahora más amante tuya, una mirada hermosa bajo tu frente
simple, no importan las veces que puedas perder, porque hay un lugar
aún donde puedes dejar tu amor, porque hay un lugar aún
donde puedes dejar tu amor. Y no pienses nunca que has vencido mientras
las sombras te quieran destruir. Alguien hizo esta canción
para tí, porque hay un lugar aún donde puedes dejar
tu amor, porque hay un lugar aún donde puedes dejar tu amor.
Recuerdos
Brazos abiertos para ver como te diluyes por la calle. No se si
sabes que te quiero y que siento que te vayas. Por favor quédate,
no te vayas, espérame. Vivo en una nube, soy una lágrima
tuya, cuánto veneno se desliza en tu cuerpo, sólo
una ola borrará los recuerdos; no demasiados, con el tiempo
quizás lo de menos. Sólo una cosa, separemos lo malo
y lo bueno. Quizás ya no te vuelva a ver, puede ser que todo
aquí se acabe. Hasta que punto me has amado, yo por ti todo
lo he dado. Otra vez sin razón, un lo siento, un adiós.
Por favor quédate, no te vayas espérame. Vivo en una
nube, soy una lágrima tuya, cuánto veneno se desliza
en tu cuerpo, sólo una ola borrará los recuerdos.
Vivo en una nube, soy una lágrima tuya, cuánto veneno
se desliza en tu cuerpo, sólo una ola borrará los
recuerdos.
Interior del Bosque
Cuántos árboles tiene un camino lleno de olas blancas,
que vuelan por los tejados del fondo de mar de calma, de una solitaria
gota de agua, que cayó en aquella flor que cortabas, cuando
vino la lluvia y me explicaba, que una ardilla de barbas blancas,
me había dejado una nuez, en el almohadón.
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