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Callejón del Alivio
Ya no llueve y sale el sol, doce tiras para hoy canta el ciego de
la esquina. Dan las diez en el reloj asmático y anciano del
comedor de la pensión del callejón del alivio. Pasa
una señora mayor y lentamente se disuelve por un pasillo
infinito y bicolor, blanco y negro, callejón del alivio,
quién te ha visto y quién te vio, callejón
del alivio. Hay un gato en el balcón, el invierno se acabó
y llegó la primavera, menos mal. Se oye una televisión,
sombras en el callejón, huellas en la carretera y en la calle
el publico pasea, se estremece y se marea, se consuela con vivir
dignamente, y sólo en la pensión del callejón
del alivio el tiempo nunca pasa y casi siempre son las diez menos
cuarto, más o menos, qué curioso, callejón
del alivio, hay un gato en el balcón, callejón del
alivio.
A Descerrajar
Dentro de la casa cerrada, el recuerdo del calor humano, de la vida
no queda nada si quemamos las horas en vano. Hoy todo se torna distinto,
la mirada se viste de frente, el calor se disfraza de frío
declarando la guerra a la gente. A descerrajar, a descerrajar, a
descerrajar. Las ideas que siguen ausentes agonizan de pie lentamente
y a pesar de los días brillantes, la ciudad se consume invidente
y los rostros que falsos brillaban hoy se apagan por fin grátismente,
qué esperabas ingenua monina, una bala de fe transparente.
A descerrajar, a descerrajar, a descerrajar. Se acabaron los bares
de moda y la estúpida sed de la gente, es ridícula
toda esa masa, sin cabeza, ni pies, deprimente. Dónde vas
Alfonsina querida si te empeñas en ser diferente. No te creas
que ya no te quiero, es que no te los pude traer.
A Contratiempo
Tienes ya la frente acartonada de tanto navegar a contratiempo,
hay algo de nostalgia en tu mirada, la sombra de un notable aburrimiento.
Años de bohemia tan dorados, ingrávidos minutos tan
felices, a nadie le dan pena tus pecados, de nada te consuelan los
matices, y un curioso interés en saber porqué. Será
que sin querer la arena del desierto llegó a tu corazón
dormido pero abierto. Será que por pasar, los años
no han dejado y tal y como ayer contigo se han pasado, y un curioso
interés en saber porqué. No quiero por favor hacerte
daño, si acaso por lo menos consolarte, no es todo tan horrible
como dices, no hay nada que no pueda repararse. Qué lástima
que el pulso de la vida contigo irremisible se ha cebado, no hay
nada como un poco de aire fresco, después de un elixir envenenado,
y un curioso interés en saber porque.Tendrás que decidir
de hoy para mañana dejar pasar la luz que aguarda en tu ventana.
Verás que sin razón te diste una patada, no pierdas
la ilusión ni un ápice de nada, y un curioso interés
sin saber porqué. Sabemos que no queda más remedio,
fracasos, zancadillas a porrones. Si vieras más o menos el
promedio del club de solitarios corazones. Se trata de flotar sin
marearse, confiarse por la ruta de la seda, la única más
corta que nos queda, el tren del que algún día hay
que bajarse, y un curioso interés en saber porqué.
Por qué será que así, la vida se hace un bruño,
las horas de placer se aferran como un puño. Habrá
que adivinar la ruta y el destino, siniestro caminar, y a veces
no hay camino, y un curioso interés en saber porqué.
Adiós Madrid
Volar por encima de los tejados cuando suenan las cien campanas
anunciando que son las cinco a grito seco y limpio. Millones de
corazones heridos, soñando que están despiertos, dormidos
entre los arboles del fondo. Se evaporan los primeros charcos del
invierno tenue como el silbido del tren de hierro crudo. Recuerdos
encerrados en un cajón a presión, en un armario muerto
de miedo. Como todo lo que ya no tiene interés ni sentido,
por eso es lamentable que tú te hayas ido.
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La Canción de Joaquín Nabuco
Joaquín Nabuco de Araujo fue un hombre bueno y muy cabal,
Brasil la patria que le vio nacer, también le vio morir.
Vivió por una causa igual que Oswaldo Cruz el que aplacó
la fiebre de oro que al final enloqueció a los galimpeiros.
Luchar contra la esclavitud, propósito incondicional, Joaquín
Nabuco defendió con su discurso la igualdad. El mundo es
multicolor, sembrar patatas en el mar, criar gallinas en el aire
o cabras en Minas Gerais.
Un caso de Mala Suerte
Te recuerdo que jugabas con la muerte al ajedrez y curiosamente
perdías una noche fría de Marzo. Por entonces la vida
te dio ya varios reveses por meter el dedo en la sopa. A pesar de
todo y después de tanto tiempo creo que sigues en un valle
de esperanza y problemas. Hay muchos como tú, tantos como
tú, sin nada igual que tú, tan pobres como tú.
Ahora es imposible dar marcha atrás y además el futuro
que viene es borroso e incierto. Poderoso caballero es don dinero
y es necesario para jugar con el fuego. Hay gente que habla de libertad,
ellos si pueden elegir de lo mejor lo más bueno y hay muchos
como tú, tantos como tú, sin nada igual que tú,
tan pobres como tú. No hay nada previsto para ti y si lo
hay no puede ser nada bueno. Nadie más que la luna te contempla
posando para ella y pasando frío en un banco. A los ojos
de la gente, tú eres el ejemplo que habría que evitar,
un caso de mala suerte y hay muchos como tú, tantos como
tú, sin nada igual que tú, tan pobres como tú.
Que será de ti, dónde irás a dar, si nadie
se hace cargo de tu vida, solo en un cenicero. Parece increíble
que muchos perros viven mejor que tu y ellos no tiene la culpa.
Lo que más me duele es tu mirada blanca que inevitablemente
se me clava como mil puñales, y hay muchos como tú,
tantos como tú, sin nada igual que tú, tan pobres
como tú.
Viejas Palabras son Cristal
Fue un encuentro, una coincidencia, el diez y el once que casualidad,
mis gafas empañadas confundían la imagen aparente
de tu rostro. Nadie sabe como fue, pero así se escribe la
historia, frente a frente y en el mismo vagón, menos mal
que tuve esa suerte. Ahora que estoy de nuevo cerca de ti, presiento
por un momento que puedo perder la ocasión de decirte lo
mucho que te quiero. Voy buscando tu cariño, voy andando
sin pisar, sólo hay ondas en el aire, tropezamos al hablar.
Yo padezco de melomanía, cae la tarde por el arenal, tu mano
presiona sobre la mía, será un intenso beso digital.
Sólo se vive de ilusión una vez y mientras dure todo
es bueno; al fin y al cabo todo es una quimera, por eso yo te quiero.
Tu mirada ya no es la de ayer, qué bien, la magia de tus
ojos fijos en mi pensamiento mientras el viento mueve tu pelo. Viejas
palabras son cristal, el hielo se deshace. Entre los dos, tu paraguas
de señora, la lluvia nos transforma. Ahora que estoy de nuevo
cerca de ti, no quiero perder el tiempo; no quiero perder la ocasión
de decirte lo mucho que te quiero.
La Tierra es una Cesta de Manjares
Destaca en la cestita de colores, la lata de sardinas con tomate,
tesoro generoso de valores, del mar tan apreciado escaparate. El
frente campechano de aquel vino, burlándose del mundo en
la fresquera, contando poderoso como es fino, la muerte por el corcho
que le espera. Y qué decir del tufo de ese queso, con todo
esmero ha sido elaborado, tan duro, tan enjuto, un poco tieso; le
han dado ya de alta, está curado. Manchego debe ser por la
ranura, al fin y al cabo leche de la oveja, que come pasto, muere
y no se queja, y dicen que está buena pero es dura. Resalta
entre los grandes embutidos, de elogios y virtudes un dechado, no
tiene pues defecto el embuchado, de tomo y lomo en todos los sentidos.
No todos los jamones son iguales, de pata negra, fino y alargado
hay uno con poderes anormales que la naturaleza le ha otorgado.
La tierra es una cesta de manjares, porque uno tiene que llegar
a viejo, la vida en una lata de cangrejo, buscando paraísos
singulares. |